agosto 14, 2014 | Posted in: Uncategorized

 

Esto es una situación más o menos inédita en nuestro país. Aunque podrían tener semejanza, los gigolós y vividores no tienen nada que ver con los escort boys. Con los gigolós no existe nada pactado, es un juego perverso donde se mezclan el poder, el dinero, la conveniencia y la insatisfacción. Con los escort boys si existe un acuerdo económico por la prestación de un servicio, que comienza y termina cuando la mujer lo pide.

Lo primero que diremos, es que estos hombres tienen muy claro hasta donde alcanza su servicio. Unos tan sólo ofrecen acompañamiento sencillo, que consiste en ser el caballero galante en una fiesta o una cena de negocios, una actitud que pendulea entre la complicidad y la actuación. Otros, además del acompañamiento social, sí se prestan al servicio de acompañamiento sexual.

En sus comentarios, los chicos escort no sólo hablan de su oficio como un profesional, sino que se refieren a sus clientas con respeto. La gran mayoría, son mujeres independientes, inteligentes y emprendedoras, que han elegido estar solteras, bien temporalmente o definitivamente. Entonces, uno se pregunta, por qué estas mujeres recurren a un escort, si tienen asumida su independencia. Una probable respuesta, es que representan la minoría en un ambiente donde las reglas dicen que, una empresaria sola, no es tomada en serio, pero si va en compañía de un “practicante” o un “consultor”, la cosa cambia.

Otras mujeres pactan la compañía de los escorts, para poder salir tranquilas: cenar, ir al cine, conversar sin más, tomar una copa, ir a bailar y evitar a los borrachos con posturas de conquistador. Hay otras que optan por un servicio completo a domicilio… mientras su marido está con su amante o en uno de sus acostumbrados viajes. También, existen quienes recurren a un acompañante para quitarse de encima a los amigos y familiares, que las miran con lástima por estar solas.

escort

escort

Fuente: escorts-valencia 

 

 

 

TAGS: